25.4.07

Dos por una... pero dos (y vaya qué dos)

Hoy estuvieron de cumpleaños dos de mis hermanas. Así es, dos el mismo día. "Aaah, gemelas (mellizas)". Nop. Una cumple 21 y la otra, 18. Háganse esa :P.

Dos personas sumamente especiales llegando a la mayoría de edad (legal y simbólica), en mitad de camino de empezar sus sueños y vivirlos, e iluminando este mundo desde el momento mismo de su nacimiento, con esa luz tan especial que las hace brillar y destacar por como son. Mis queridas hermanas.

Besos para ellas en este día tan especial.

24.4.07

Recuerdos

Recuerdo prestado:

Mis padres me llevan, a eso de los 6 meses o el año, al consultorio. Voy contento, con una sonrisa de oreja a oreja. Le hago gracias a la enfermera mientras desnuda mi hombro, le sonrio a mis padres. Soy, en suma un niño feliz. Hasta que hace la aparición la malvada, la rompeconfianzas, la peor enemiga de un hombro: la vacuna. Sin previo aviso, ni decir "agua va" (aunque, para q yo lo entendiera, deberia haber sido algo asi como "agugutata"), sin dar ningún tipo de señal, a traición, con premeditación, alevosía y ensañamiento, me vacunan. Primero, sorpresa. Luego, pérdida de confianza. Me giro a mirar a mis padres con la mejor expresión de "traidores" en la cara, y elevo el mejor reclamo que he hecho nunca. Lloro. Detesto las vacunas.

Recuerdo reconstruido:

Campaña de vacunación de vaya uno a saber qué. Probablemente, sarampión. Ponky ponky ponky pon, dile chao al sarampión, cantaba el antecesor de Popín incitando a los niños a someterse voluntariamente al tortuoso proceso. Y todos formábamos una fila hacia el sector donde una enfermera bastante menos agraciada que la de los Animaniacs o de cualquier otra fantasía medio doble X. No hay punto de comparación, de hecho. Parecía acorde a la época, y tengo toda la idea que habría preferido ser llamada "sargento" a "enfermera". Pero la vida dispuso otra cosa. En fin... como decía, estábamos formando una fila, muchos contentos, algunos a regañadientes, yo francamente disgustado. Tanto así, que decidí manifestarme, pero esta vez no con llanto, sino de frentón con un ataque de histeria. Fueron necesarios 4 profesores para sujetarme, y la sargento para poner la vacuna. Otra experiencia traumática...

Recuerdo más claro:

Seis meses después (o 9, pero por ahí) se vino la segunda patita de la vacunación. Y se aguantaba como fuera. Porque ahora no le daría en el gusto a la señora que se hacía llamar pedagoga de humillarme públicamente, no otra vez, con una sola vez bastaba y sobraba para mi orgullo. Fui, el primero de la fila, y mire a la sargento a los ojos. con signo de haberme reconocido, pero queriendo ocultarlo, me dijo "acérquese". Sin despegar la vista de sus ojos, me acerqué y levanté la manga de mi camisa, dejando mi hombro al descubierto. Como desafiándola, seguía mirándola. "No me das miedo". Ping. Y la vista se mantenía fija. "No se siente, no se siente, no se siente" era mi mantra. "Siguiente!". Había triunfado... no me ganó el desafío ni la vacuna, ni la sargento. Y la pedagoga sólo me pudo decir "muy bien". Y habia vencido uno de mis miedos...

Último recuerdo:
Muestro mi brazo y miro para otro lado. No se siente, pero el brazo queda doliendo. "Efectos secundarios", me dijeron. Le resto importancia y me voy a ver tele con mi novia. Si bien no es agradable, ya no es un trauma.

Me vacuné contra la influenza :P

16.4.07

Amenaza por convivencia

Ayer domingo cumplí un mes viviendo en mi casa nueva. Claro, este mes ha sido de acostumbramiento (sobretodo al hecho de vivir en comunidad y limpiar el baño todos los dias :P), y de probarme a mi mismo en variados aspectos. Y dicen que he cumplido en casi todos. Y ayer recibí mi primera advertencia. Los cargos: no compartir una vez llego del trabajo y no colaborar con el aseo de áreas comunes.

Primero, argumentos:
- "Al llegar cansado, te encierras en tu pieza entonces no ayudas en el aseo de áreas comunes. 'X' tb llega cansada pero aún así comparte y ayuda."
- "El sábado, por ejemplo, te levantaste, te fuiste y no ayudaste en nada en el aseo."
- "Cuando laves, lava tb las ollas."

Mis descargos:
- Ok, sí, llega cansada... pero vive a 15' de la pega y sale a las 18.30. Yo vivo a 50' o 60' minutos de la pega y salgo a las 19.00. O un poco más tarde. Y no llego precisamente a encerrarme en mi pieza: dejo la puerta cerrada porque hay un cachorro de Yorkshire que puede orinarme o defecarme la pieza. Además, claro, de tener q cerrar la puerta para cambiarme de ropa, sino, ni pensar en hacerlo. Y ciertamente no estoy ni ahí con no cambiarme de ropa. Y con NO pasar al baño. Eso respecto al "no compartir" (cosa que sí trato de hacer).
- Respecto al mismo primer punto nuevamente: Casi cada vez q llego hay visitas. Y, por supuesto, ninguna mía. Y na q ver hacer aseo cuando hay visitas, o acaso voy a andar diciendo "levante las patas que quiero pasar aspiradora?".
- Claro... no iba a hacer aseo si el dia anterior habian carreteado en el living... o sea, limpio si corresponde... es aceptable si me reclaman por el aseo del lugar del computador (de hecho, yo creo q me haré responsable de eso pa q no jodan), pero no pienso hacer del living el dia dpes de un carrete, salvo claro que yo haya hecho el carrete.
- Culpable. Completamente. Detesto lavar ollas. Pero en mi descargo, siempre las dejo remojando para que sea más facil limpiarlas :P.

No haré más descargos pq las pantallas tienen ojos, oidos y boca :P. O claro, los pc's tienen parlantes, teclados y pantalla. Jejeje...